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ALBERDI Y EL DERECHO A LA GUERRA

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Grandes pensadores

ALBERDI Y EL DERECHO DE LA GUERRA – 

Por GAStim El Filtro de Chicago (gsaintmartin@hotmail.com)

EL CRIMEN DE LA GUERRA del CANCILLER DE LA PAZ Juan Bautista ALBERDI

EL CRIMEN DE LA GUERRA del CANCILLER DE LA PAZ Juan Bautista ALBERDI

“El crimen de la guerra” (1870) es, después de las “Bases”, uno de los libros más conocidos de Juan Bautista Alberdi, el ideólogo de la Constitución de 1853. En el capítulo primero analiza el derecho histórico de la guerra.

 

Alberdi comienza su análisis de la guerra destacando lo monstruosa e incomprensible que resulta, pese a ser utilizada cotidianamente, la expresión “el derecho de la guerra”, es decir, el derecho de cometer los actos más aberrantes que cabe imaginar: el homicidio, el robo, el incendio, la devastación a gran escala. Hablar, pues, del derecho de la guerra es hablar del derecho de destruir sin misericordia a nuestros semejantes.

Estos actos, en el plano interno de la realidad política, son considerados crímenes por el cuerpo normativo de todas las naciones. Sin embargo, la guerra los convierte en acciones buenas, legítimas y honestas, con lo cual la guerra emerge como el derecho del crimen, algo que para Alberdi implica un horroroso contrasentido que atenta contra la civilización.

EL CRIMEN DE LA GUERRA - OBRA DEL INTERNACIONALMENTE CONOCIDO como CANCILLER DE LA PAZ Juan Bautista ALBERDI

EL CRIMEN DE LA GUERRA – OBRA DEL INTERNACIONALMENTE CONOCIDO como CANCILLER DE LA PAZ Juan Bautista ALBERDI

Alberdi brinda una explicación histórica para dotar de sentido a este absurdo. El derecho de gentes que se practica en la modernidad tiene su origen en Roma. Tal derecho era el que los romanos aplicaban a los extranjeros. En aquella época los extranjeros eran considerados “bárbaros”, “enemigos”. En consecuencia, el derecho externo que los romanos aplicaban era inexorablemente el derecho de la guerra. Todo acto que era considerado un crimen en el interior de Roma, no lo era si se trataba de un acto de un romano contra un “bárbaro”. Roma distinguía, por ende, dos derechos: el interno y el externo. A raíz de ello, había dos justicias. Para Alberdi el mundo de su época tomó de Roma la peor cara de su derecho, que no era otra que el derecho público (interno y externo). En otros términos, el mundo de su época tomó de Roma el despotismo (derecho público interno) y la guerra (derecho público externo).

Alberdi se queja amargamente de esto y dice a manera de denuncia pública: “Les hemos tomado la guerra, es decir, el crimen, como medio legal de discusión, y sobre todo de engrandecimiento; la guerra, es decir, el crimen como manantial de la riqueza, y la guerra, es decir, siempre el crimen como medio de gobierno interior. De la guerra es nacido el gobierno de la espada, el gobierno militar, el gobierno del ejército que es el gobierno de la fuerza sustituida a la justicia y al derecho como principio de autoridad. No pudiendo hacer que lo que es justo sea fuerte, se ha hecho que lo que es fuerte sea justo (Pascal)” (1).

La manera en que los romanos concibieron y practicaron las máximas del derecho público (o del gobierno de los pueblos) goza de vigencia en nuestro medio, juzga negativamente Alberdi, quien se basa en la historia para probarlo (2). La anexión violenta de territorios, el sojuzgamiento de pueblos, la necesidad imperiosa de grandeza, no son más que máximas romanas, normas del derecho de gentes romano que situó a la guerra en la categoría de “industria legítima”. Ello explica el rechazo que esta concepción produjo en espíritus como De Tocqueville y Laboulaye, que se inspiraron en los principios de la democracia cristiana y moderna.

Para Alberdi la democracia es la antítesis del despotismo, así como la espada de la justicia lo es respecto a la espada de la guerra. “La democracia no se engaña en su aversión instintiva al cesarismo. Es la antipatía del derecho a la fuerza como base de autoridad; de la razón al capricho como regla de gobierno. La espada de la justicia no es la espada de la guerra. La justicia, lejos de ser beligerante, es ajena de interés y es neutral en el debate sometido a su fallo. La guerra deja de ser guerra si no es el duelo de dos litigantes armados que se hacen justicia mutua por la fuerza de la espada. La espada de la guerra es la espada de la parte litigante, es decir, parcial y necesariamente injusta” (3). La guerra implica ausencia de un juez imparcial. Ese vacío es llenado por la voluntad de los contendientes de imponer la fuerza de su espada. En septiembre de 2001 las Torres Gemelas fueron demolidas por un salvaje atentado terrorista. Estados Unidos enarboló la espada de la guerra culpando al gobierno despótico de Saddam Hussein. Dada la inexistencia de una genuina Corte Penal Internacional el gobierno de Bush (h.) hizo justicia por mano propia haciendo añicos toda posibilidad de actuación de la espada de la justicia.

¿Cuál es la naturaleza del crimen de la guerra? Hay crimen de la guerra cuando la justicia es ejercida de manera criminal, cuando un gobernante se vale de la espada para demoler a su enemigo (4). El ejercicio parcial del derecho de la guerra en favor de una de las partes interesadas constituye la esencia del crimen de la guerra. La invasión anglonorteamericana a Irak en marzo de 2003 constituye un claro ejemplo de crimen de la guerra, de ejercicio del derecho de la guerra por parte interesada, en este caso por una parte dueña de un fabuloso arsenal bélico que arrasó con una civilización milenaria. La decisión de Bush (h.) de encontrar a Saddam Hussein ignorando a las Naciones Unidas demuestra el acierto de Alberdi: “La guerra es el crimen de los soberanos, es decir, de los encargados de ejercer el derecho del Estado a juzgar su pleito con otro Estado” (5).

Como la guerra implica la decisión de una parte interesada de juzgar su propio pleito, aquélla “se presume injusta de derecho”. Bush (h.) sentenció que Osama Ben Laden era el responsable ideológico del atentado del 11 de septiembre y que Saddam Hussein, además de tener lazos con Osama, estaba construyendo armas de destrucción masiva. En consecuencia, le declaró a ambos la guerra y se presentó ante el mundo como el cruzado de la democracia, con lo cual legitimó su decisión de devastar Irak.

¿Cómo probar que la guerra es un crimen? “Para probar que la guerra es un crimen, es decir, una violencia de la justicia en el exterminio de seres libres y jurídicos, el proceder debe ser el mismo que el derecho penal emplea diariamente para probar la criminalidad de un hecho y un hombre” (6). En el ámbito interno de la realidad política una conducta considerada un crimen-el asesinato a sangre fría de toda una familia- es llevada ante la justicia. Está el acusado, su abogado defensor, la parte acusadora y el juez, quien finalmente determina la culpabilidad o inocencia del acusado. Finalmente, el juez considera probado el crimen y sentencia al acusado a cadena perpetua. Lo mismo debería suceder en el ámbito externo de la realidad política. Para probar que la guerra es un crimen Bush (h.) debería ser llevado ante la Corte Penal Internacional y ser juzgado de igual manera que aquél que mató a una familia entera.

Alberdi es un ferviente defensor de la moral cristiana, a la que juzga como el mejor garante de la paz entre los hombres y las naciones. “La moral cristiana es la moral de la civilización actual por excelencia; o al menos no hay moral civilizada que no coincida con ella en su incompatibilidad absoluta con la guerra” (7). Mera expresión de deseos del gran tucumano ya que la historia se ha encargado de corroborar hasta el hartazgo la plétora de guerras desencadenadas en nombre de Dios. Sin embargo, Alberdi enarbola como un dogma su afirmación de que el cristianismo es la antítesis de la guerra: “El cristianismo como la ley fundamental de la sociedad moderna, es la abolición de la guerra, o mejor dicho, su condenación como un crimen. Ante la ley distintiva de la cristiandad, la guerra es evidentemente un crimen. Negar la posibilidad de su abolición definitiva y absoluta, es poner en duda la practicabilidad de la ley cristiana” (8). La mayoría de los gobernantes, especialmente los más poderosos, se han encargado de transformar esa duda en realidad.

(1) JUAN BAUTISTA ALBERDI: “El crimen de la guerra”, Clásicos Americanos, Buenos Aires, 1943, pág. 8.
(2) “Para no probarlo sino por un ejemplo estrepitoso y actual, veamos la Prusia de 1866. Ella ha demostrado ser el país del derecho romano por excelencia, no sólo como ciencia y estudio, sino como práctica. Niebühr y Savigny no podían dejar de producir a Bismark, digno de un asiento en el Senado Romano de los tiempos en que Cartago, el Egipto y la Grecia eran tomados como materiales brutos para la constitución del edificio romano”, pág. 9.
(3) Ibídem, pág. 10.
(4) “El crimen de la guerra es el de la justicia ejercida de un modo criminal, pues también la justicia puede servir de instrumento del crimen, y nada lo prueba mejor que la guerra misma, la cual es un derecho, como lo demuestra Grocio, pero un derecho que, debiendo ser ejercido por la parte interesada, erigida en juez de su cuestión, no puede humanamente dejar de ser parcial en su favor al ejercerlo, y en esa parcialidad, generalmente enorme, reside el crimen de la guerra”, pág. 10.
(5) Ibídem, pág. 10.
(6) Ibídem, pág. 11.
(7) Ibídem, pág. 11.
(8) Ibídem, págs. 11/12.

Por Hernan Kruse (hkruse@fibertel.com.ar)

 

GUERRA AUSTRAL 1982

ARGENTINA NO INICIO ESA GUERRA

(Fueron Los Bndidos Ingleses (Thatcher)

El 2 de Abril de 1982 Argentina OCUPO pacíficamente territorio propio, tal como la policía interviene ante usurpaciones por “OCUPAS”   –  Esa acción estaba previamente acordada en el Plan Rápido (Solo 25 años) iniciado a Instancias de La UN.

Ese plan Rápido era para preparar el humor de los Isleños Argentinos a quienes Su Majestad Británica no consideraba súbditos sino “Población implantada”. De esos 25 años ya habían sido ejecutados 17, todo a exclusivo costo de Argentina, que para atender las necesidades de 1960 isleños ciudadanos legales de derecho pleno por haber nacido en Suelo Patrio; lo hacia con un vuelo semanal con un hidroavión primero y con dos vuelos semanales después que construyo (a su cargo) una pista de aluminio desplegable. De esa forma conecto a los isleños con el mundo,además les brindo educación media y universitaria “FREE” y atención medica compleja “FREE” cosa que nunca antes tuvieron y ni USA ni UK brindaban a sus propios ciudadanos. Alega acaso UK que esas obras de infraestructura se hicieron “SIN EL CONSENTIMIENTO DE SU MAJESTAD Britanica, LA REINA ELIZABETH II?

El dos de abril de 1982 desembarco en la islas un grupo comando muy reducido al mando del Capitán Giachino, TENÍAN ORDEN DE CUIDAR A LOS ISLEÑOS, (Argentinos o Británicos). Al intentar tomar La Casa de Gobierno, (como estaba acordado) El centinela Ingles (seguramente NO INFORMADO por la Thatcher) disparo, pues ese era su deber; e hirió en la ingle y lesiono la arteria femoral del capitán Giachino. quien pudo repeler ese ataque o rendirse para ser atendido y así, salvar su vida. Pero sus ordenes no eran esas y prefirió morir a que su misión fracasase.

Esa OCUPACIÓN PACIFICA DEL 2 de ABRIL de 1982 NO TUVO NI UNA SOLA BAJA, solo la muerte de Un Comando ARGENTINO que perdió su vida protegiendo a los Isleños, tal como ocurre a veces entre policías, o bomberos cumpliendo su deber.

RELÉASE ahora Lo expuesto arriba por J. B. ALBERDI y preguntémonos ¿DÓNDE ESTA LA GUERRA hasta ese momento?. La Policía y las fuerzas armadas son el brazo de la Justicia; NO Juzgan  NI condenan, eso le corresponde al Juez… PERO Comparece con lo ocurrido el día 2 de Mayo de 1982, y veran que no hay absolutamente ninguna duda que ese día COMENZÓ EL CRIMEN, MATANZA ILEGAL en la que “La Peor Primer Ministro de Toda La Historia de Gran Bretaña (SIC según calificación de los propios Británicos, en ocasión de que el gobierno ingles llevo 1000 militares al sepelio de M. Thatcher para “horrarla”.

La PM, para salvar su carrera política no solo traiciono al pueblo Ingles, a la oposición, a sus propios partidarios conservadores, a Su Majestad Británica, sino que para conseguir la ayuda de la OTAN y forzar a  Kirpatrick y al Presidente Regan (que se oponían) sin vacilar cometió UN CRIMEN DE GUERRA que causo mucho mas de 1000 muertos como se sabrá cuando se levante el secreto documental historico decretado por UK.

Ese día PERSONALMENTE ORDENÓ HUNDIR AL CRUCERO GENERAL BELGRANO (Ex USS PHOENIX) que estaba fuera del área de exclusión. Pero no solo eso, ni siquiera estaba con rumbo hacia las islas, mucho antes de llegar al ese limite había girado180 grados y estaba rumbo al continente, la tensión de la tripulación había cedido, estaban en relax, descansando. Al recibir esa orden desde Londres el azorado capitán del submarino atómico ingles, no lo podía cree, por lo que se hizo repetir la orden y La Thatcher por segunda vez LA CONFIRMO ... PESE A ESO y piénsese que ningún comandante EN GUERRA debe pedir “Permiso al poder político para atacar AL ENEMIGO” como  NO estaban en guerra hasta ese momento, el Crucero Belgrano NO era una amenaza, y estaba EN RETIRADA… asi que el incrédulo capitán pidio POR TERCERA VEZ que LE REPITAN ESA ABERRANTE ORDEN... solo asi dejando constancia para la historia, puso su conciencia a un lado y disparo dos torpedos que hoy averguenzan el orgullo militar ingles, pues fue como ejecutar por la espalda a un parlamentario en retirada…

El Hundimiento del Belgrano fue el inicio ya irreversible en el que Argentina SE DEFENDIÓ (Léase en detalle  y verán que a J. B. Alberdi enumera a LA DEFENSA PROPIA como una causa legal valida para la guerra. Recién allí Argentina entro en Guerra, y lo hizo estando MAL preparada, puesto que, no habían ni considerado esa posibilidad.

Argentina demostró así que el los militares “en funiones políticas” (en Buenos Aires) son pésimos gobernantes pues no están formados para eso. Están (de por vida) entrenados para luchar SI (IF) llega el momento, mandar y cumplir ordenes sin preguntar, y su sostén moral es el rechazo a la mentira y “El Honor” y juran cumplir con su deber aunque les cueste la vida” Ciertamente no como los profesionales abogados y políticos que los pusieron en esas tareas, por haber sido incapaces de solucionar los problemas causados por sus propios errores (Ricardo Balbín dijo: “No Tengo Soluciones”. Pero AUN mal preparados los militares (en Las Islas) en funciones de soldados lucharon con tal pasión y heroísmo que fueron la sorpresa y admiración de los mismos ingleses; al punto que el comandante de la “Task Force” (Sandy Woodward) reconoció que estuvo a 15 minutos de notificar a Londres que habían perdido la Guerra Austral. ¿Qué pasó? Las tropas Argentinas en tierra agotaron su munición” Años mas tarde mas tarde, ex combatientes de Malvinas de ambos lados se encontraron en Convenciones Militares Internacionales y el Capitán de la Fragata Ardent (Hundida en combate) y el Comandante de La Task Force reconocieron (fuera de cámara) que Las Malvinas son Argentinas por Historia, Por Derecho y por la Bravura con que Argentina defendió a Las Islas y a los Isleños.

https://eudeta.wordpress.com/2014/12/09/venenoso-reportaje-argentino-a-sus-heroes-de-malvinas/

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