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Lunes, 25 de junio de 2012

Queridos amigos y lectores:

Muchos, sin duda, estarán de acuerdo con este artículo; otros, tal vez, no tanto; y otros disentirán absolutamente con lo que voy a expresar aquí.
Les ruego me disculpen aquellos a quienes este escrito les llegue a molestar

Pero escribo esto, como lo hago siempre, expresando solamente lo que me brota del corazón.

Muchísimos paraguayos hemos rogado a Dios, de mil maneras, pidiéndole que nos libre de las garras del marxismo que, desgraciadamente empezó a implantarse en nuestro país, como un absurdo, de la mano de un obispo católico.
Ya hemos llegado a sufrir, en carne propia, el dolor de este sistema violento que siempre ha traído odio, sangre y muertes en la humanidad, igual que el capitalismo salvaje con su globalización y sus absurdas guerras “preventivas” o inventadas.
Y nunca han dado, ninguno de estos dos materialismos, frutos de armonía y prosperidad, sino de fracaso y luto.
El marxismo, desde los albores del siglo xx, cuando comenzó a aplicarse como forma de gobierno o modelo de estado, hasta nuestros días,
ha fracasado siempre, en todos los países en los que se lo implantó.
Con los más variados ropajes y denominaciones, generó muchos movimientos políticos, pero todos coincidentes en su principio básico: la lucha de clases; y en su estrategia de gobierno: el odio, la mentira, y la violencia, para conseguir, supuestamente, la liberación de la opresión.
Pero ese objetivo, en sí, ya es una mentira, porque los líderes comunistas tienen riquezas.
Además nunca se consiguió tal liberación, sino el más abyecto sometimiento a ese sistema subhumano, al servicio de sus líderes, para quienes la matanza de seres humanos, ya sea en el histórico paredón, o por asesinatos fríamente planificados, son los métodos por excelencia, utilizados por “el sistema” para alcanzar el objetivo de este política necrofílica.
100 millones de muertos fue el saldo final de esta estrategia comunista, hasta su histórico fracaso, con la caída del muro de Berlín.
Curiosamente, pese a la irreversibilidad de dicho acontecimiento histórico, considerado por muchos como el final del régimen comunista, la ideología marxista continúa vigente en diferentes movimientos, distintos unos de otros. Y sus respectivos adherentes siguen creyendo en la validez de ese proyecto, supuestamente reivindicador de los derechos del pobre.
No es este el lugar para hablar de cada uno de esos movimientos, como el neo-marxismo, o el socialismo “siglo XXI”, etc.
Pero el que entró en vigencia en nuestro país, de la mano de Fernando Armindo Lugo Méndez, no dio ningún resultado positivo.
Este fracasado ciudadano mintió cínica y brutalmente para convertirse en presidente de la república del Paraguay: dio, de esa forma,
un verdadero golpe de estado contra la buena fe del electorado.
Su primera mentira: hacernos creer que era un ferviente obispo católico, siendo, en realidad, un marxista profundamente convencido de la ideología de Marx y de Fidel castro, y no de las enseñanzas del evangelio de Cristo ni de la obediencia al papa .
La otra mentira: hacernos creer que era célibe, sin vida sexual y sin hijos, siendo que mantenía habituales relaciones sexuales con distintas mujeres, de las cuales tuvo varios hijos.
Muchísimos caímos en la trampa de estas dos mentiras, al dar por descontado que siendo un obispo, era una persona decente, y le dimos nuestro voto.
¡de ahí sus, hoy tan promocionados, 700 mil votos!
De haber sabido el pueblo que era un mentiroso:
que no era obispo, y no era célibe
jamás hubiéramos votado por este ciudadano.
No me refiero aquí al valor del celibato, sino a la mentira infame que el candidato usó al respecto, para engañarnos astutamente.
No era célibe, sino mujeriego y con hijos.
No era obispo católico, sino un marxista violento.
Cualquiera tiene el derecho de ser marxista y de llevar la vida sexual que quiera: ese no es el punto.
Lo malo está en habernos mentido:
se presentó como una persona  y era otra: así logró su objetivo, manipulando la buena fe del pueblo. Así logró los 700 mil votos.
El pueblo no lo eligió a él, el pueblo eligió a la imagen que dio mentirosamente.
Y aquello sí que fue un auténtico golpe de estado de él al pueblo,
por haberse disfrazado  “de bueno” para lograr descalificar, de un modo desleal,  a los otros candidatos en competencia.
Así también habrá engañado a las mujeres que tuvo, siendo cura y obispo, y que,tal vez, sigue teniendo; y así también habrá engatusado a los pequeños grupos de supuestos “seguidores” que siguen amando su fementida imagen.
Dije “supuestos” porque no todos están movidos “por cariño” hacia él. Sabemos que en política la plata vale mucho más que el cariño y la lealtad.
Si hubiera dicho la verdad sobre su tendencia política marxista, y sobre su rara vida sexual, pocos le hubieran votado, y hoy no podría seguir pavoneándose de los 700 mil votos logrados como el obispo decente que aparentaba ser.
El Lugo de los 700 mil votos hoy no existe.
No seguiré citando las demás mentiras de este ciudadano, que se ganó la presidencia mintiendo, y que siguió mintiendo hasta el final de su mandato.
Estas son las dos últimas:
* declarar a la prensa extranjera que en la plaza del congreso había 50 mil personas, y solo había dos mil.
*  decir, en su discurso de “despedida” (?), que se iba a someter al congreso, obedecer su veredicto, y convertirse en un ciudadano como todos: pero, dos días después, proclamó un “gobierno paralelo” para retomar el poder.
(ver en Google: “Lugo gobierno paralelo”).
Esto ya orilla el desequilibrio mental de este ex-cura, ex-obispo, ex-presidente.
__________________________
Y termino como comencé:  
Muchísimos paraguayos hemos rogado a dios, de mil maneras, para que nos libre de las garras del marxismo que empezó a instalarse en Paraguay, de las manos de un obispo católico, en cuyo paquete estaba el marco rector genital, la obligación de enseñar en las escuelas la falsa ideología de género, el libertinaje sexual, el aborto, el matrimonio gay, la lucha de clases, la revuelta social de inocentes campesinos engañados y manipulados por líderes mendaces, la invasión de propiedades por labriegos y carperos, ideologizados y movilizados por dirigentes violentos, soberbios y prepotentes,  con orden de captura algunos, pero recibidos por Lugo en palacio como si fueran grandes autoridades nacionales, los militantes del EPP innegablemente vinculados a su gobierno marxista y a él mismo, como sobradamente se evidenció en varios episodios sangrientos que culminaron en Curuguaty.
EN POCAS HORAS DIOS NOS LIBRÓ DE ESTE AZOTE.
Por eso titulé este artículo: “cuando dios se hace visible”.
Y, a propósito de esas “pocas horas“: algunos critican la rapidez con que se llevó adelante el juicio político.
Mucho se habló de la prisa: poco se habló del motivo de esa prisa.

Este fue el motivo de la prisa:

Se manejaba la noticia cierta de que el gobierno marxista, al borde de su ocaso, estaba preparando una revuelta violenta, con sangre y muerte en la plaza, como es normal en el marxismo, para justificar la suspensión de las elecciones del 2013, y “Chavinizar el Paraguay“.
El señor miguel López perito, de modales tan suaves y educados cuando era gobierno, se descompuso a medida que se les venía la noche del poder encima.
López perito, el jueves 21 de junio, acudió al asesor jurídico de Itaipú, abogado Diego Bertolucci, y le pidió 300.000 dólares de Itaipú, como quien pide un chupetín.
Los necesitaba, según le manifestó al Dr. Bertolucci, para traer unas veinte mil personas a la plaza, y presionar sobre los senadores, con la amenaza flotante de invadir el congreso haciendo uso de la violencia marxista, incluidas muchas muertes allí y en la plaza.
Ese era el riesgo. Por eso el factor tiempo era esencial.
Se debía elegir entre salvar vidas, o salvar formas judiciales  innecesarias de un juicio con un único final.
El dilema era acortar plazos y salvar vidas,
o alargar plazos y acortar vidas.
La cuestión estaba clara: ¿quién iba a ser el desalmado que optaría por sacrificar vidas para alargar los plazos?
Se planteó el gravísimo problema de desactivar la muerte contra reloj.
Y se optó por preservar las vidas, apresurando al máximo los tiempos  del juicio, cuyo final iba a ser el mismo, aunque se esperase un mes más, porque ya se tenían los votos necesarios y más.
Pero la violencia también iba a tener más tiempo para organizarse y crecer, contando con más tiempo para conseguir el dinero que quería Lopez Perito, y quizá también otros como él.
Pero así les llegaría el ocaso a las vidas, y a los comicios del 2013 también, para dar paso a la alborada de un estado marxista interminable.
¿y estos tipos pidieron “más tiempo” para delinquir y matar?
Aquí va la prueba de la maldad e inmoralidad del “comedido” López Perito:

Noticias

Para muchos más informes sobre este delictivo proceder de Lopez Perito, debe ponerse En Google: López Perito 300 mil dólares”, y tendrán todo lo que se interesen por conocer de este tema.
Pero nos salvamos del gravísimo peligro
porque dios se hizo presente para bendecir al Paraguay
Cordiales saludos:
Dr. Francisco Oliveira y Silva

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